martes, 24 de febrero de 2009

Carnaval 2009

Hace unos días estuve en la “rua” de carnaval de Barcelona. Según la teoría, nuestros disfraces quieren decir algo más que el mero hecho de ponerse una ropa y unos complementos determinados. Ser lo que llevamos dentro y nos somos, o quizá querer ser lo que no podemos ser y sólo disfrazándonos lo somos. La “rua” de Barcelona es cada vez más ecléctica; desde la Asociación de Vecinos que aprovecha el espacio público observado por miles de transeúntes expectantes para reivindicar el semáforo de turno, hasta la comparsa de presidentes del gobierno vestidos de lagarterana. En estos últimos años incluso, trajes regionales de las comunidades de inmigrantes sudamericanos inundan las “ruas”. ¿Se disfrazan? ¿Desvirtúan el verdadero sentido del carnaval? ¿El carnaval tiene algún verdadero sentido? ¿Son lo que llevan dentro y no pueden ser? No sé muy bien donde está la clave. Personalmente, creo que enriquecen estos desfiles populares… esta es una ciudad demasiado sosa ya, demasiado “puesta” y correcta. De hecho, si no fuera por ellos las 46 comparsas que el otro día circulaban por Barcelona se hubieran visto reducidas a seis o siete… Tal vez fuera porque jugaba el Barça, la gran razón que muchas veces estupidiza a esta ciudad.

El hecho es que mientras miraba pasar la “rua” desde un lado de la calle, pude ver al otro lado a una señora vestida de… da igual, con un traje regional, que de pronto abandonaba su comparsa. La señora de mediana edad parecía muy dolorida, se contorsionaba. Describía un profundo gesto de dolor y agarraba sus caderas mientras echaba todo su cuerpo hacia atrás. Se sentó por fin en la acera apoyando su frente en sus manos. Me pareció sorprendente ver como sus compañeros de viaje, los de la comparsa digo, continuaban caminando impertérritos al malestar de sus compatriota.
De pronto la señora empezó a gritar con desesperación mientras arañaba el asfalto y agarraba la ropa de los transeúntes en una especie de petición de ayuda. Pensé con decepción que esta ciudad puede llegar a ser muy insolidaria.
Vi además que uno de sus compañeros aun se giraba con sorna y se sonreía con maliciosidad mientras la señora gritaba y se retorcía por los dolores.
Sin más esperar, llamé a la policía. No sabía yo que habría hecho la señora para merecer la indiferencia de sus compatriotas, quizá la hubieran herido… no sé, pensé que tenía que hacerlo. La pobre mujer se estaba quedando sin voz, sin uñas…tenía un circulo de personas a su alrededor que la asistían dándole aire con cartones, abanicos… le dieron agua… su rictus de dolor no cesaba...

Por fin llegó la policía, la asistieron con amabilidad y al cabo de unos minutos se la llevaron con ella. Momentos más tarde la señora regresaba y se incorporaba de nuevo a la rua visiblemente recuperada. Pensé que esta ciudad no era tan cruel y fría como yo la creía. Pensé que por lo menos hay un cuerpo policial que merece de todos los elogios. Pensé que ya me daba igual si en carnaval las cosas eran como eran o eran como querrían ser.

Y pensé, sobre todo, en lo malo que es acudir a una “rua” después de tomarse un laxante.

sábado, 14 de febrero de 2009

Figuras urbanas: encuestas


Además de aquellas señoritas con mucho botox en las facciones que te abordan en los estancos, también hay otro tipo de molestones cansinos por la ciudad. Son los encuestadores estos que te abordan por la calle y te piden cinco minutos de tu preciado tiempo. Como estrategia, he observado que abundan en las calles peatonales sobre todo del “casco” antiguo, allí donde no hay coches aparcados que te permitan esconderte debajo o incluso pasar reptando, a fin de salir de sus campos de visión.. No hace mucho tuve que ayudar a levantarse del suelo a una señora de avanzada edad que se había quedado atrapada debajo de un “panda”, en su huida desesperada de una de estas figuras urbanas.

Siempre es el mismo perfil, chico o chica post adolescente, de estética “trocadero” pero que nunca sabes muy bien si creerte lo de la encuesta o si en el momento preciso van a sacar una Kaláshnikov y te van a robar hasta el diu.

El otro día una chica de estas solicitó de mi tiempo para hacerme una de estas encuestas. Esta chica, como os digo post adolescente con mescolanza de aromas entre Nenuco y Ducados, me aseguró no entretenerme más de cinco minutos mientras mascaba con insistencia un enorme chicle de frutas del bosque y verduras.

- Es un cuestionario muy breve de 30 preguntitas de nada... – juro que me dijo, mientras explotaba el enorme globo que había hecho con su chicle y mientras la calle quedaba invadida por un profundo tufo dulzón de moras silvestres y apio.
Bueno, pensé yo muy incauto de mi, vamos a darle esa oportunidad.
- Primera pregunta. – la muchacha tomó aire- en el actual clima de violencia entre israelíes y palestinos, la comunidad internacional se muestra ampliamente dividida entre los seguidores de unos y “los otros”, conocida película de A punto Amenabar que fue merecedora de increíbles premios por parte de diversas academias cinematográficas de todo el mundo. El dilema internacional ante el que se encuentran las fuerzas humanitarias que acuden al área del conflicto, es sobre si tomarse unos días de vacaciones en la Costa Azul después de la contienda, o dedicarse a la cría de gusanos de seda en las estepas rusas. ¿Crees usted que la O punto N punto U punto debería tomar cartas en el asunto? Ahora te doy tres respuestas y tú me dices una ¿vale? . La A: Nunca, aunque sea muy proteico no debes de tragart... ¡Uy perdona! – se interrumpió - , esta respuesta no es de aquí... me he confundido con la carpeta de “Encuestas Institutos de Secundaria”... – la chica rebuscó en su carpeta mientras canturreaba una canción de la Spears – ¡Aquí está!. Repetimos: La A: Para nada, si los pobres se quieren ir de vacaciones que se vayan. La B: La O punto N punto U punto no debería meterse porque al final acaba todo el mundo reñido y ellos dándose los 12 puntos en Eurovisión. La C: Creo que la mejor solución sería tirar una bomba atómica sobre ambos países contendientes y a otra cosa. ¿Qué pongo? – me dijo ella mientras ponía los ojos en blancos, hacía un nuevo globo con su chicle, y se tiraba el pelo hacia atrás ayudándose con el bolígrafo...
- Pues supongo que la B – respondí yo.
- ¿La B seguro? ¿La que dice : La O punto N punto U punto no debería meterse porque al final acaba todo el mundo reñido y ellos dándose los 12 puntos en Eurovisión? – repitió ella mientras se ajustaba el piercing de la ceja – Mira que una vez puesta la crucecita no se puede cambiar... bueno, puedo pegar un tachón pero queda guarro....
- Sí, si la B está bien... – respondí visiblemente impaciente mientras me miraba el reloj.
- La B a la una, ¿seguro que la B?, la B a las dos...
- Mira, de verdad – la espeté- es que me has dicho que serían cinco minutos y llevamos siete para solucionar la primera pregunta... no puedo entretenerme mucho más, la B, he dicho la B, por favor ¡táchala ya!
- Muy bien, como quieras, tacho la B. ¡Pues está es de las cortitas...! Ya verás la 17, nos vamos a tener que sentar en el bordillo y todo porque sino nos vamos a cansar...- dicho esto soltó una aguda risotada mientras se lanzaba de nuevo el pelo hacia atrás ayudada con su bolígrafo Tous, para seguirse de un nuevo globo con su chicle, tan grande que la ocultó a toda ella , y que no le permitió ver mi carrera hacia la esquina más lejana por donde desaparecí.

Sólo después de haber doblado la esquina me sentí seguro. Alejado de aquella encuestadora insufrible con aquel cuestionario que no había por donde cogerlo, continué mi paso hacia mi destino. Por fin, se oyó en la distancia una enorme explosión seguida de una palabrota , y de una enorme nube de olor a frambuesa y a coles de brusela que invadió la calle ante los gestos atónitos de los viandantes.

jueves, 12 de febrero de 2009

A Yolanda

Es curioso que el paso del tiempo no deje mella en forma de vacío cuando hay un punto eterno de contacto entre dos personas.
Dicen que ese es el verdadero valor de la amistad; que pase el tiempo pero que te puedas encontrar y sonreirte, y comerte una pizza "Seis Estaciones y un Apeadero" a media tarde, mientras retomas el hilo de lo que comentábais la última vez.
Son esos momentos mágicos, irrepetibles uno se piensa, que dejan sabor de boca de cosa positiva; que uno recuerda durante días y que le cuenta a un amigo como uno de esos hitos que aparecen por la vida y le hacen sentir a uno triunfador.
Quizá el silencio, la distancia, el pasado, no siempre son el olvido. Tal vez sea siempre un buen motivo para el reencuentro.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Imbéciles

Segunda reescritura de un texto que surgió de pura pasión y que la red se cargó de pura desidía ...
¿Imbéciles? O “imbécila” yo.
Yo me hallaba sentada en la barra del bar del pueblo que responde a un nombre propio repleto de sílabas –como debe llamarse todo garito de barrio o pueblo que se precie- cuando, de repente, entró ella… La susodicha, la individua de marras que venía, como de costumbre a quedarse a gusto con sus imprecaciones y sus mechas rubias desteñidas y despeinadas. La muy jodida aprovechó la más mínima ocasión para hacer lo que suelen hacer especímenes como el suyo POLITIZAR TODO LO QUE OYEN Y TODO LO QUE DICEN … yo –incauta de mí- caí en sus redes y me empreñé-cabreé como una mona. Como no hacerlo, si los argumentos de orangután que utilizaba la teñida se caían por su propio peso: ESTABA DICIENDO SANDECES HISTÓRICAS.
Yo no soy ni licenciada ni estudiante de historia; es decir, tengo lagunas conceptuales en cuanto al pasado pero doy unos mínimos en cultura y sensatez.
Reproduzco a continuación parte de la conversación y elimino sus gruñidos (producidos sin duda por simpatía con los seres que más la acompañan a diario, ya que la susodicha se dedica a la crianza de cerdos y espero que mejor se le dé que la crianza de pensamientos):
Momento de encuentro y frases vacías para establecer contacto entre dos hembras de la misma especie en barra de bar…..
Pasamos directamente a conversación polémica:
-SUSODICHA: ¡Claro! A un socialista no se le puede ocurrir nada bueno…

-YO: No tengo por costumbre decir cosas de este estilo, si uno se equivoca no lo asocio nunca a un partido político, lo asocio a su persona…

-SUSODICHA: Sí, ya….jajajaja!!! Mira yo no entiendo como un partido que se hace llamar republicano está lleno de personas que pretenden vivir del ESTADO.

-YO: No comprendo donde está el problema (le hablo de la etimología de la palabra República y le digo que nada tiene que ver el Estado con la Monarquía, que pueden existir ambas cosas y que no son lo mismo….que puede existir el Estado independientemente de que éste sea una monarquía...blablabla....

(Veo que no me entiende y me pongo chula, además me doy cuenta de que he perdido la pasta, sí unos treinta o cuarenta euros que se hllaban en mí... ya no están)
-SUSODICHA: ¿Y qué significa socialismo? Partido socialista Obrero Español…. Si se están cargando a los obreros…

(Ya me cargo y me cago en todo lo que se me puede ocurrir en ese entonces -momento de bar en el que deseo desconectar de mi ajetreada vida y desconectar de TODO-)

-YO: Si nos ponemos a hablar de etimologías, nos tenemos que remontar a doscientos años atrás, lo cual es muy complicado sin referentes históricos para comparar y… además (intento atacar en su partido político- que parece ser que es donde más le puede doler- triste objetivo el mío) ¿qué debe de significar eso de "Convergència i Unió" si resulta que de unión no hay nada y menos de convergencia? No entiendo, pero si nos ponemos a hablar de etimologías yo también juego a disparar y con más acierto… SEGURO.
Me largo y se acabó la mierda de conversación tipo COPE o tipo 50 segundos o estilo“voyadarleunahostiaalprimeroquesecruceypiensediferente”
Lamento haber caído en su juego.
Lo que tendría que haberle dicho era: “¡Lo siento bonita pero tengo cosas mejores en las que gastar mi tiempo!”.
No lo hice.

¡¡Pesados!!


De la misma manera que a cualquier hora del día suena el teléfono y alguien te ofrece los servicios de la compañía de telefonía de turno, ahora se ha puesto de moda el acoso directo en algunos establecimientos.


Por cierto, os cuento que mi táctica frente a las llamadas telefónicas que me ofrecen la conexión a internet, más llamadas, más una paella valenciana y dos consumiciones en bar "pepito", por un precio irrisorio, es escucharlos pacientemente hasta el final. Si, les escucho con paciencia, se animan y barruntan su discurso plúmbeo e insufrible hasta el ahogo, y tras esto les digo que no me interesa y cuelgo. Esto es porque por un lado, me enerva que estorben mi paz, por no hablar de que podrían estar interrumpiéndome en pleno proceso de reconstrucción de un acueducto romano, y tener que dejarlo a medias por bobadas. Pero por el otro, entiendo que la persona que me está metiendo un rollo de bostezo, sólo intenta ganarse la vida. Así que nada, a aguantar el sermón hasta el final, y a colgar luego.


Pero ahora se ha puesto de moda la señorita desmuslada que te ofrece sus productos en un establecimiento, no en una gran superficie y que te ofrece queso, en un estanco, por ejemplo. Hace unos días entré en un estanco, pedí tabaco, y una de estas señoritas me preguntó con gracejo y originalidad: ¿Fumas?

- No - debería de haberle contestado yo - suelo entrar en los estancos y pido tabaco para comprobar si esto del cambio climático es cierto. Una respuesta estúpida a una pregunta boba. Pero es que a pesar de mi indiferencia, la señorita de muslos prietos y pechos turgentes empezó a soltar un rollo tan indigestible que casi me desmayo ante ella.

Ella seguía dale que te pego con su historia; que si fumar es buenísimo, que toma huélelo, que si el tabaco digo so guarro...

Agobiado salí del estanco con paso firme, y a cincuenta metros aun la oía como me seguía retorciendo sus tacones de aguja del 15 mientras insistía en: que si fumar es una delicia que te cagas, que si estamos de promoción, que si no corras tanto demonio...

Llegué a la Universidad, me metí en el aula creyéndome a salvo, pero la señorita de labios ardientes golpeaba con los nudillos el cristal de la puerta mientras en sus labios podía leer: que si es muy triste pedir pero más triste es robar, que si palmero sube a la palma y dile a la palmerita...


Por suerte la chica se aburrió y se piró por donde vino, pero no me diréis que no es esto una verdadera cruz. ¡Ya está bien! ¿no?


No hace mucho también tuve que mandar a hacer gárgaras a una importante, digamos, entidad financiera que me ofrecía cientos de tarjetas y servicios bancarios a cuatro pesetas. Les dije que del mismo modo que cuando quiera pan, bajaré a la panadería a comprar pan, cuando quiera los servicios de un usurero, iré a verles.


Bueno, eso es todo.

domingo, 8 de febrero de 2009

Hijos que se van... y vuelven.

Hace unos meses veía uno de esos programas de televisión que se han puesto de moda sobre lo talentosos que son los perros. El sabio que conducía este programa, que no entiendo muy bien porqué pero nos emboba a todos, se centraba en el hecho de lo mal que se portan los chuchos cuando los dejamos solos en casa. Éste decía que el mal comportaniento de los canes en estas dolosas situaciones para ellos, se debe a la desesperación que sienten cuando ven que sus dueños se piran sin ellos. Sienten la desesperación del sentirse abandonados, y sienten el terror de no volver a ver jamás de los jamases a sus dueños, a quienes tanto aman.
Dejando de lado la creciente tendencia a humanificar los perros, supongo que para sentirnos buenos humanos al sabernos tan animales, lo que es cierto es que en muchos momentos aflora en nosotros esos animales temerosos que todos llevamos dentro: es el instinto de deseperación total y absoluta ante la idea de perder a una de nuestras crias.
Yo he visto a mi hija partir de mi lado innumerables veces de colonias, y a pesar del nudo en la garganta, a pesar del miedo a todo, y a pesar de los pesares, ella siempre volvía. Y aunque yo sabía que ella volvería, y de que empíricamente, colonia tras colonia, lo veía más que claro, era tan inevitable sentir sucesivos nudos en la garganta, como inevitable el deseo de besar el suelo y hacerte al budismo si así fuese necesario, al ver que mi hija despuntaba por lontanaza metida en un autocar, que nunca llegaba puntual.
Hay mucho de irracional y de bello en el amor a los hijos. Hay una locura que te despedaza cuando ves que un hijo se aparta de ti un solo centímetro. Porque sólo tú sabes que tornillos apretar cuando se le aflojan, porque sólo tú sabes lo raro que hay en él, justo cuando aparece... porque lo sabes todo de él.
Y uno tiene que confiar en los adultos que le acompañan, y más aun, en los innumerables recursos que afloran en nuestros hijos cuando se les aflojan los tornillos y no estamos los padres allí para apretárselos. Esa es la sorpresa; cuando vuelven y tú estás hecho unos zorros de mal dormir por las noches, ellos vuelven repletos de felicidad, de experiencias, de aventuras... incluso los malditos, tienen ganas de volverse a ir.
Bajan del autocar, te abrazan, te aprietan, te cuentan... Ya están en casa y cenan. Luego por fin se duermen, su respiración inunda tus espacios y tus instintos, y por fin, despues de ocho días de vacío, tú también te duermes.

Se fue

Soy madre desde hace ocho años y dos meses de una preciosa muchachita rubia y tozuda. Hoy mi niña se ha marchado a esquiar y estará fuera toda la semana, es la primera vez que tenemos una separación tan larga y ... me siento confusa: Alegre porque es bueno para las dos y preocupada porque con lo lejos que está no la puedo proteger.
Durante esta semana voy a procurar estar muy bien, disfrutar de estas vacaciones de maternidad y estar preocupada solo por mí y por lo mío ¡Qué raro será! pero estoy segura de que merecerá la pena y que cuando ella regrese me va a encontar muy bien, mejor y que al reencontrarnos estaremos más completas porque yo habré dejado de ser absorbida por ella y ella lo mismo en relación a mí.
Mañana comento como habrá sido el primer día o no lo comento y escribo lo que sea.

jueves, 5 de febrero de 2009

Dejar de fumar ya no es tan dificil

Desde hace unos meses, una Universidad americana ha comenzado a experimentar con un nuevo y revolucionario método para dejar de fumar. Se trata de organizar terapias de grupo en espacios domésticos en los que se pretende que la distancia con el espacio clínico favorezca el abandono del habito del fume.
Este método en cuestión se está demostrando más efectivo que métodos más tradicionales como los chicles de nicotina, los parches o la acupuntura. Una cadena de televisión americana se está dedicando a difundir estas imágenes publicitarias que demuestran la rapidez del método y la efectividad del tratamiento a la hora de dejar de dejar de fumar. Eso si; el alta en estas terapias cuesta más de 1000 €.
video

¿Qué podría estar pasando si sonara esta pieza?

http://www.youtube.com/watch?v=_FXoyr_FyFw

miércoles, 4 de febrero de 2009

World Famous Photos


De todo tiene que haber en este espacio. Hoy le toca el turno a recomendaros esta web: http://www.worldsfamousphotos.com/
La foto que veis es un clásico que adorna los salones más influyentes de la burguesía de Jupiter. Las malas lenguas aun dicen que se trata de un "posado" más que de un "pillado", de hecho esta web omite tan deslenguado prejuicio. En cualquier caso, junto a éstas encontraréis otras tantas celebérrimas fotos que seguro que habéis visto en muchos medios, hasta la náusea. Siempre va bien pero tener estos enlaces a mano.
Encontraréis cuatro datos acompañando a cada foto, y eso sí, la web de marras no se actualiza desde octubre de 2008. Aun así merece la pena pulularla un poco. Que la disfrutéis.

Quizás no nos importa pero todo deja su huella

Siempre había pensado que me podía pasar cualquier cosa porque yo estaba preparada diligentemente para encajar y aprender de cualquier circunstancia y/o situación.
De pequeña era impulsiva, de adolescente precipitada y de mayor ambas cosas. Esas características eran y aún son, para mí, una virtud, un tesoro y a la vez un lastre que hay que arrastrar de vez en cuando o a menudo.
Mi precipitación me había metido siempre en líos, pero también en situaciones de lo más curiosas y novelescas que sin duda jamás hubiera vivido una persona prudente y de las que me sentía muy orgullosa. Los pasajes de mi vida más interesantes me los había garantizado yo solita a base de lanzarme contra todo pensando que nada grave podía sucederme.
Acumulé libretas llenas de escritos en los que describía aquellas situaciones increíbles:
Joven de 18 años se pasea con su novio de la misma edad por el Barrio Chino bacelonés tras consumo de estupefacientes y sustancias liquidas de interesante graduación porque la estética del lumpen es atractiva, joven de 19 años se larga a París sin que nadie de su entorno lo sepa porque un amigo la invita y pasa tres días recorriendo locales sórdidos de ambiente y reputación dudosa rodeada de seres desconocidos y nada convencionales, joven de edad que no importa vive siempre al límite de lo que sea para que le pasen cosas "emocionantes".
En una de mis escapadas a la Barcelona que yo y mis circunstancias habíamos convertido en un Paraíso Perdido me encontré con una BRUJA, de esas que te vaticinan cosas previsibles: viajes, cambios, encuentros y olvidos. Al final de nuestra conversación -fructífera para ella, pues obtuvo 2000 pesetas de las de 1988- me dijo que pidiera un deseo y yo, ilusa de mí, le pedí sólo una cosa INTENSIDAD. No sé si fue ella o fui yo misma con mi precipitación pero me garanticé diez años en los que me pasó de todo y mi máxima más repetida era: "El dolor es la antesala del placer", me sumergí en las tinieblas de la noche y me dejé arrastrar con la idea de que todo era pasajero y a mi nada me afectaba, no importa si hiere, lo que importa es sentir...
Y copié este texto en uno de mis cuadernos: "...cuando era niño, iba un día por encima de una tabla de madera de la que sobresalía un clavo enorme y yo caminaba por aquella tabla y vi el clavo y lo pisé... Yo creía que ese clavo no me iba a afectar a mí.... Yo he estado toda mi vida pisando un clavo que creía que para mí no estaba. Veo las cosas pero me da la impresión de que se puede arreglar todo".
De esto, como de tantas cosas, ya hablaron otros y otras: decimos que no nos duele lo que más nos duele porque lo que nos duele de verdad es el miedo a no sentir nada.

martes, 3 de febrero de 2009

Bodas; Atracos a mano armada


El otro día unos amigos me comentaban que habían sido invitados a la boda de unos familiares cercanos pero con los que no mantenían mucho contacto. Estos amigos son tres de familia y tan asalariados como yo, con lo que cuando pillas una buena racha siempre viene algo imprevisto o alguien con su tema y te jode vivo. Claro, la boda seguramente es un motivo novedoso para la familia de los novios y lógicamente, por no ser cruel y utilizar el término “económicamente”, quieren compartirlo con sus seres más queridos, pero, permitidme el tono; para el resto de su entorno es una putada en toda regla.Mis amigos calculan que a ojo de buen cubero por debajo de los 500 € no sobreviven al evento; esta cantidad obscena responde a los regalos mas la ropa nueva de rigor.

Por supuesto, todo el mundo sabe cuando se casa e invita a alguien a pasar con ellos un día largo, tedioso, y hortera que va a provocar un handicap económico importante a sus invitados. Aun así ¿qué más da? Como mucho cuando te presentes con un jarrón horrible pero que te ha costado 300 € te dirán “– Ay tontorrones pero si no hacía falta que nos regalarais nada!”. Algunos la meten más a fondo; “- Pero si con vuestra presencia era suficiente.” Pero nadie adjunta en su invitación ninguna posdata del estilo “Se ruega no hacer regalo”. Eso estaría bien, y demostraría que uno invita por algo más que compartir un dispendio económico estúpido e injustificado a todas luces. En definitiva, sería invitar a tus afines por algo más que no por aquello de “pagarse el cubierto”.

Estos amigos míos empiezan ya a hacer números y a planificarse renuncias puesto que no acudir a una boda es un feo que nunca se perdona. O entras en el juego, o entras en el juego. No hay más.

Y a tanta hipocresía de un convencionalismo social tan aburrido y falso reconozco que yo también sucumbí. Y reconozco también no haber puesto en las invitaciones a mi boda ni la posdatita de marras, y que además me enfadé durante lustros con unos familiares que decidieron no venir. Claro que de las gilipolladas que haces en tu juventud te das cuenta cuando eres más maduro... como siempre.

domingo, 1 de febrero de 2009

Y al volver del viaje...

Sencillos deseos
Hoy quisiera tus dedos
escribiéndome historias en el pelo,
y quisiera besos en la espalda,
acurrucos, que me dijeras las más grandes verdades
o las más grandes mentiras,
que me dijeras por ejemplo
que soy la mujer más linda,
que me querés mucho,
cosas así, tan sencillas, tan repetidas,
que me delinearas el rostro
y me quedaras viendo a los ojos
como si tu vida entera
dependiera de que los míos sonrieran
alborotando todas las gaviotas en la espuma.
Cosas quiero como que andes mi cuerpo
camino arbolado y oloroso,
que seas la primera lluvia del invierno
dejándote caer despacio y luego en aguacero.
Cosas quiero, como una gran ola de ternura
deshaciéndome un ruido de caracol,
un cardumen de peces en la boca,
algo de eso frágil y desnudo,
como una flor a punto de entregarse
a la primera luz de la mañana,
o simplemente una semilla, un árbol,
un poco de hierba.
Gioconda Belli

BUENOS DIAS ¿Vamos de viaje?


Buenos días o quizás para algunos tardes o noches, pero como son poco mas de las nueve y media de la mañana y me he recién levantado me dispongo a colgar algo que pueda significar frescura. Hoy es domingo y desde la patria de la niebla quiero presentar la vida de unos amigos que están en el continiente africano.

Mayte y Oriol están en Camerún desde hace ya casi dos años. Ella es profesora de español como lengua extrangera en la Universidad de Yaundé y tiene nada más que unos trescientos alumnos por aula, él es pintor, fotógrafo y artista en definitiva. Se fueron a Camerún hace un año y medio por motivos laborales y Oriol ha escrito religiosamente un blog muy interesante con sus experiencias, fotos, videos, exploraciones, hallazgos y curiosidades varias. Dentro de poco van a regresar, volverán a estar fisicamente cerca y eso me reconforta. He visitado su blog cientos de miles de veces y he sentido que su vida en África era una gran aventura, una especie de odisea envidiable. Su viaje es el VIAJE en mayúsculas.

Cuando salimos de casa con nuestras maletas y espectativas estamos dispuestos a que nos pasen muchas cosas: en lo cotidiano ya vamos pidiendo paz para nuestra tarea de observar como la vida pasa y como las cosas importantes y graves les suceden a los demás, mientras nosotros lo contemplamos todo intentando sentirnos mejor.

Os invito pues a todos, seáis quien seáis a entrar en el blog de Oriol y pasar un rato en el Camerún que él y su compañera han conocido. Espero que el viaje sea algo parecido a una aventura, eso sí, sin los riesgos que ellos han podido correr.