A veces tengo prisa y voy corriendo a todas partes y entro, y salgo y ... parece que hago muchas cosas porque me muevo deprisa y me agito entre las sombras y me pregunto si de verdad estoy haciendo tantas cosas como creo que hago o sólo repaso mi propia urgencia para salir disparada de mi misma y no encontrarme con lo que no me gusta de mi ser.
Indignada y enfadada por haber sido el blanco de una injusticia que en palabras de aquel que haya lanzado el dardo debe de llamarse normalidad o naturalidad o habitualidad o "es lo que hay, la vida es así no la he inventado YO. Y le daremos la culpa sin lugar a dudas a Sandro Giacobbe, por hortera, por antiguo y porque no puede contestar.
En resumen, ¿Por qué corro tanto si no me muevo del sitio?